¿Dolor de cabeza?, la osteopatía puede ayudarte
¿Dolor de cabeza?, la osteopatía puede ayudarte
La cefalea es un dolor de cabeza intenso y persistente con sensación de pesadez.
Cada día es más frecuente escuchar que la gente sufre dolores de cabeza o que conoce a alguien que los padece. Es cierto que el ritmo de vida que llevamos, las preocupaciones, el estrés y la tensión no favorecen a evitar que mejore esta situación.
Las cefaleas más frecuentes podemos dividirlas en dos grupos:
- Cefaleas primarias: Aquí encontraríamos migrañas y cefaleas
tensionales entre otras. - Cefaleas secundarias: Son las atribuidas a un factor secundario
como podría ser un traumatismo craneo-cervical, problema vascular craneal,
infección…
¿Cuáles son las causas?
Las más frecuentes son:
- Estrés.
- Ansiedad.
- Alimentación:
Una alimentación inadecuada con abusos de sustancias inflamatorias y una mala
hidratación (déficit de ingesta de agua), pueden desencadenar un efecto
migrañoso. - Alcohol.
- Cambios
hormonales: síndrome pre-menstrual, menopausia… - Cambios
climáticos. - Fármacos.
- Déficit
de descanso, trastornos en el ritmo del sueño.
¿Puede ayudar la fisioterapia y/u osteopatia?
Muchas personas se preguntan si la terapia manual puede ayudar a mejorar el dolor de cabeza. La respuesta es sí, siempre que haga un buen diagnóstico mediante el conocimiento del estado del paciente y de su historial clínico. Esto permitirá realizar un buen tratamiento o derivarlo a otros especialistas en caso de que fuera necesario.
La mayoría de pacientes que vienen a consulta con dolor de cabeza padecen cefaleas tensionales que generalmente se dan en la zona posterior y puede extenderse hasta la zona frontal.
En estos casos, podremos realizar:
- Trabajo
de relajación en musculatura cervical, dorsal y hombros. - Trabajo
mandibular. - Trabajo
craneal para una mejor vascularización de la zona. - Flexibilización
de columna.
Otros consejos para mejorar las cefaleas serían:
- Realizar meditación.
- Ejercicios
de relajación. - Estiramientos
de la musculatura cervical, dorsal y lumbar. - Respetar
las horas de sueño. - Mantener
una buena alimentación e hidratación. - Hacer
ejercicio físico.